Un envase destaca 10 %, otro 1.000 mg y un tercero 10 ml. Los tres números pueden estar relacionados, pero no dicen lo mismo. Antes de comparar productos hay que saber qué magnitud expresa cada uno y cuál es el total al que se refiere.
Masa, volumen y proporción
Los miligramos expresan masa. Los mililitros expresan volumen. El porcentaje expresa una relación respecto a cien unidades, pero necesita indicar de qué relación se trata. La referencia internacional para nombres y símbolos de unidades es la Brochure del Sistema Internacional del BIPM. La notación no es un adorno: evita comparar magnitudes diferentes. BIPM: Sistema Internacional de Unidades
Un frasco de 10 ml describe un volumen, no la cantidad de un ingrediente concreto. Una declaración de 1.000 mg necesita decir si corresponde al contenido total de ese ingrediente en el envase o a otra referencia. Un 10 % exige conocer si se expresa como masa por masa, masa por volumen u otra base definida.
Un cálculo de etiqueta, no una pauta
Ejemplo puramente ilustrativo: una mezcla contiene 500 mg de un componente en 10 g de producto. Como 10 g equivalen a 10.000 mg, la fracción en masa es 500 dividido entre 10.000: 0,05, es decir, 5 % m/m. La operación describe composición. No indica una cantidad que deba utilizar una persona.
Segundo ejemplo: 500 mg de ese componente distribuidos en un volumen final de 10 ml corresponden a 50 mg/ml. Es una concentración de masa por volumen. Para convertirla a porcentaje en masa haría falta conocer la masa total de esos 10 ml. Suponer que todo líquido tiene la misma densidad que el agua introduce una condición que puede ser falsa.
El total del envase cambia la lectura
Una misma concentración puede aparecer en envases de distinto tamaño. Si la formulación es homogénea y la concentración está bien definida, un envase mayor puede contener más cantidad total sin ser más concentrado. A la inversa, una cifra total mayor no demuestra por sí sola una proporción mayor.
Imaginemos 20 mg/ml en un envase de 10 ml y la misma concentración en otro de 30 ml. Los totales teóricos serían 200 y 600 mg respectivamente. La proporción por volumen no cambia. Este ejemplo matemático no corresponde a productos verificados y no contempla tolerancias de llenado ni incertidumbre: sirve para separar concentración y cantidad total.
Las unidades pequeñas también importan
Un gramo contiene mil miligramos; un miligramo, mil microgramos. Perder un prefijo introduce un factor de mil. Del mismo modo, mg/g y mg/ml no son intercambiables sin información sobre la relación entre masa y volumen. Antes de comparar columnas, comprueba todos los símbolos, incluidos los que parecen menos visibles.
La forma más sencilla de revisar una etiqueta es escribir una frase: «tantos miligramos de esta sustancia por esta cantidad de producto». Si no puedes completarla, falta información. Una vez clara, la aritmética suele ser fácil. El objetivo no es hacer cálculos de consumo, sino impedir que tres formatos de presentar números creen una comparación engañosa.



